La capa exterior (epidermis) de la piel normal se renueva en forma continua. Aproximadamente cada 28 días las células que nacieron en la zona más profunda de la epidermis, son eliminadas como escamas en la superficie de la piel. Diferentes factores contribuyen para que este proceso ordenado se altere y se produzcan los tumores de piel. De todos los factores conocidos, (aún se desconocen muchos), la exposición solar excesiva, con quemaduras en la infancia, es la más importante.
Los cánceres de piel más comunes comienzan en las células de la capa más superficial o exterior de la piel (epidermis). Tienen su origen en las células llamadas queratinocitos y menos frecuentemente, en los melanocitos (células de pigmento).
Cuando células de alguno de estos tipos crecen en forma descontrolada, sin respetar los pasos normales para su crecimiento y maduración, independizándose de sus hermanas normales, comienza el desarrollo del cáncer. Además, pueden desprenderse del tejido que les dio origen, para viajar y alojarse en órganos alejados. Ahí se multiplican, generando así nuevos tumores denominados metástasis.
jueves, 7 de febrero de 2008
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