Muchos de nosotros tenemos idea de cómo proteger nuestra piel del sol intenso cuando salimos de vacaciones. Después de todo, quienes realizan campañas contra el cáncer llevan años dándonos todo tipo de consejos, desde ponernos sombrero hasta aplicarnos bronceadores de diferentes factores. Pero ¿de verdad estamos tomando hoy las medidas correctas para evitar en el futuro problemas de la piel? ¿Estamos conscientes de los peligros del sol?
1. En los días calurosos se producen los máximos niveles de radiación ultravioleta.
FALSO. No debe usarse el termómetro como guía para evitar contraer cáncer de piel. Aunque la radiación ultravioleta aumenta cuando la Tierra se halla más cerca del Sol, "no siempre hay una relación directa entre las temperaturas altas y la cantidad de radiación ultravioleta presente", dice el meteorólogo Hugo Hordij.
Así, es posible que en invierno se registren días con alta radiación ultravioleta, si bien esto no es tan frecuente. La disminución de la cantidad de ozono en la atmósfera, lo cual ocurre por diversos factores, puede ser causa de que sea peligroso exponerse al sol tanto en pleno mes de enero como en mayo. Y, por otro lado, hasta en un día muy caluroso la radiación ultravioleta puede estar filtrada.
2. Al aplicarse varias veces un filtro solar se prolonga el tiempo en que uno puede exponerse al sol sin peligro.
FALSO. Los filtros solares no bloquean la acción de los rayos ultravioletas; simplemente filtran la cantidad que llega a la piel. Por ejemplo, si a la piel que sin filtro sufre quemaduras a partir de los diez minutos de exposición al sol se le aplica un factor de protección (FP) de 15, tardará 150 minutos (diez minutos por 15) en absorber la misma cantidad de rayos ultravioletas. En este caso, si usted permanece expuesto al sol más de 150 minutos, sin importar cuántas capas de filtro se haya aplicado, se encontrará en una especie de "freidora".
Los especialistas en afecciones de la piel están preocupados porque los protectores solares pueden dar a la gente una falsa sensación de seguridad. Algunos estudios indican que las personas que los utilizan suelen correr mayor riesgo de sufrir quemaduras porque tienden a permanecer más tiempo al aire libre.
Alejandra Abeldaño, experta en cáncer de piel, observa que quienes utilizan filtro solar "pierden la señal de alarma, que es el ardor de la quemadura, y se exponen más minutos al sol con la idea de que están a salvo de los efectos cancerígenos de la radiación ultravioleta".
Por su parte, Patricia Troielli, quien es promotora de campañas de prevención de este tipo de cáncer, sostiene que con la aplicación de algún protector solar "disminuye el riesgo de quemaduras en la piel, pero no se evita totalmente la acumulación de radiación ultravioleta".
Por supuesto, necesitas volver a aplicarte el filtro después de mojarte o de haber transpirado. Y tené en cuenta que ése puede ser tu último recurso de defensa, después del sombrero, los lentes oscuros, la ropa y una buena sombra.
3. Una camiseta es suficiente para protegerse del sol.
CIERTO... Siempre y cuando tome en cuenta el tipo de tela y lo cerrado del tejido. Además, lo más importante es el área de la piel que cubre. Una camiseta normal puede proporcionar casi la misma protección que un filtro solar de factor 20. De preferencia, póngase una prenda de tejido cerrado, con mangas largas y cuello. Las telas de fibras naturales, como el algodón y el lino, lo mantienen fresco y cómodo.
Alejandra Abeldaño dice: "La recomendación para quienes tienen una piel especialmente sensible (blancos, con pecas, de cabello rubio o pelirrojos, con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, presencia de gran número de lunares) es que deben sumar factores de protección: además del filtro solar, la ropa y la sombra, si es posible".
No te confíes de la protección de gorras y viseras. Protégete también con lentes oscuros que cubran la piel alrededor de los ojos, donde no se debe aplicar filtro solar.
4. Con un filtro solar de factor superior a 15, uno se protege de los peligros del sol.
CIERTO. ¡Pero cuidado! Los expertos coinciden en señalar que con un filtro con factor de protección de 15, número que debe aparecer en la etiqueta, la piel está resguardada del sol. "Sin embargo, la condición óptima de una capa homogénea de protector se prueba en un laboratorio, no en el mundo real, donde la aplicación suele ser por capas disparejas", aclara Patricia Troielli. Y aconseja: "Para no tener problemas, lo ideal es utilizar un factor de protección superior a 15. Cuanto más alto sea el factor, más seguros vamos a estar de encontrarnos bien protegidos. Factores por encima de 20 o 30 son excelentes. Y no hay que olvidar que el protector debe ser aplicado cada dos horas".
5. Los filtros solares protegen contra la aparición de arrugas.
CIERTO. Los científicos calculan que la gran mayoría de los signos visibles de la edad --como arrugas y manchas-- son causados por la exposición a la radiación ultravioleta. Las células están programadas genéticamente para morir, y la exposición a la radiación ultravioleta hace que mueran más rápido, lo que produce envejecimiento prematuro de la piel.
"El uso de filtros solares y la disminución de la exposición al sol previenen el fotoenvejecimiento, o envejecimiento prematuro de la piel, cuyos signos son la aparición de arrugas tempranas, manchas y pérdida de elasticidad y vitalidad", explica la dermatóloga Roxana del águila.
6. Las personas que trabajan al aire libre corren mayor riesgo de contraer cáncer de piel que quienes laboran en interiores.
FALSO. Exponerse durante muchos años al sol, sobre todo la cara, las orejas y los brazos, puede ponerlo en alto riesgo de contraer epitelioma basocelular y epitelioma espinocelular, los tipos más comunes de cáncer de piel, pero también los más fáciles de tratar. El mortal y menos frecuente melanoma, que forma ampollas en la piel, es causado por la exposición intensa a los rayos ultravioletas.
"Aquellas personas que se exponen al sol en forma intensa, aunque sea intermitente, y que tienen antecedentes de quemaduras solares, corren mayor riesgo de contraer un melanoma maligno", afirma la doctora Del águila. Patricia Troielli agrega: "El melanoma está relacionado con episodios de exposición al sol exagerados y ocasionales, y no con la exposición diaria o crónica".
7. No es necesario ponerse filtro solar, a menos que uno se exponga al aire libre.
CIERTO. Esto sucede en la mayoría de los casos, pero recuerde que la ventana normal de una casa, con un vidrio transparente de tres a cuatro milímetros de espesor, ofrece una protección mínima. Luego entonces, si va a sentarse durante más de 15 minutos en un cuarto al que le dé el sol, o cerca de una ventana por donde éste entre, debe aplicarse protector solar contra los rayos ultravioletas A.
Fernando Stengel, quien preside una fundación de lucha contra el cáncer de piel, observa: "Las personas que se encuentran al aire libre no deben descartar la protección diaria durante la primavera y el verano utilizando cremas protectoras solares de factor 15, como mínimo".
Las ventanillas de los automóviles ofrecen una protección apenas un poco mayor que las ventanas de las casas. Los parabrisas y vidrios polarizados bloquean prácticamente todos los rayos ultravioletas y ofrecen una protección máxima.
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